Nancy y la nueva mujer española.

Nancy y la nueva mujer española.

Muñecas_Nancy

“Lo que se le dé a los niños, los niños lo darán a la sociedad” – Karl A. Menninger.

Hoy hemos querido buscar en “el baúl de los recuerdos”, y traer a nuestros días a una marca, que fue capaz de crear un juguete, icono absoluto para una generación de mujeres que hoy andan entre los treinta y los cuarenta y muchos, y que ha vivido una evolución paralela a la de las “hijas de la democracia”. Hablamos de Nancy. Puede que haya quién esté leyendo este post y no sepa quién es este tesoro de Famosa. Nancy es una muñeca que nacía a finales de los sesenta, en una España que estaba cambiando y que por cierto, por su importancia tendría que haber tenido un episodio especial en “Cuéntame”. En un momento en el que una mujer necesitaba la autorización de un hombre (padre, marido, hermano) para abrir una cuenta bancaria, trabajar, comprar una vivienda, etc, las muñecas eran las famosas “peponas”, y básicamente representaban a bebés, lo que incidía en el proceso de socialización de la mujer, que sobre todo, y ante todo, tenía que ser madre, esa era su principal función en esta vida, y para eso había venido al mundo.

En este ambiente rancio, y decadente Famosa, lanzó la versión española de la Barbie de Mattel. Una muñeca mucho más real en proporciones y en imagen que la rubia despapanante y antinatural americana, pero con una filosofía muy similar. Mostrar a las niñas un estilo de vida, ser el reflejo de una sociedad que estaba cambiando. Nancy, pese a su imagen poco españolizada, y más bien nórdica (aunque luego vendrían todas las versiones raciales habidas y por haber), y su aspecto de niña buena, demostraba rebeldía y sobre todo mostraba otras opciones posibles a los millones de niñas que empezaban a ver cómo España cambiaba, cómo se convertía en un país democrático y sobre todo, cómo el papel de la mujer empezaba a ser muy diferente. Nancy era enfermera, aunque en los ochenta ya fue doctora, pintora, maestra, empresaria… Si Nancy podía hacer todo eso, las niñas que jugaban con ella, empezaban a ver un modelo comportamental diferente al de las muñecas lloronas. El fenómeno que supuso Nancy (probablemente hoy con menos complejos en cuanto a lo que suponía ser española, la habrían llamado directamente Mari), fue tal que en sus primeros años de vida, en una época en la que los juguetes sólo llegaban a las casas en navidad, Famosa vendió más de 10 millones de unidades de esta niña buena, que en el fondo no era tan buena, y que trasmitía un “mensaje oculto” que muchos no quisieron ver tras su pelito rubio y sus ojos azules. Nancy nos decía a las niñas de esa época “tú puedes ser quién quieras, tú puedes ser quién decidas, no hay un camino establecido, tienes que andarlo tú”. Puede ser que el mensaje con pocos años no lo percibiéramos con esa nitidez, pero echando la vista atrás, nos damos cuenta de cómo poco a poco fue calando en nuestras mentes y fue ayudando a configurar el carácter de la generación de españolas a las que hoy nos toca sacar hacia adelante a este país.

Nancy pasó su mal momento en los años noventa. Las niñas crecimos y le dimos la espalda en nuestra arrogancia juvenil no queriendo reconocer lo que había hecho por nosotras, y cuánto nos había ayudado. Famosa pasó por un momento horrible, no entendió que era algo temporal el divorcio con Nancy, y quiso arreglar el desaguisado, lanzando un esperpento llamando Nancy Model, que no gustó ni a las mayores, ni a las nuevas generaciones. Afortunadamente la cordura volvió a partir del año 2000. Cuando esa generación nos reconciliamos con nosotras mismas, y cuando la maternidad empezó a hacer que se cambiara el chip y que se vieran con claridad meridiana, cosas que antes pasaban desapercibidas. En ese momento y “a petición de la afición” Famosa tuvo que hacer renacer a Nancy, el mismo modelo vintage de los setenta, que convive con una versión más actualizada que aunque está consiguiendo hacerse un hueco en el mercado, no alcanza el valor icónico de su antecesora, que además hoy es un fenómeno que se ha convertido en objeto y deseo de coleccionistas que al fin hemos sabido ver, que aunque haya quien no lo crea, Nancy ayudó al cambio social en España, ayudó a que una generación de mujeres normalizara actuaciones y comportamientos que hasta ese momento les habían sido prohibidos. Por tanto sirva este pequeño homenaje a ella, porque tal vez la infancia y la vida de muchas de nosotras, no habría sido igual si no hubiéramos tenido a nuestra guía, como compañera de juegos, si no hubiéramos tenido a nuestra Nancy.

Sorpresas en la intención de voto

Sorpresas en la intención de voto

“Las elecciones, a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel.” – David Lloyd George

Una vez más nos apoyamos en los amigos de www.politicalmarkets.com que recordemos que son una página que ofrece regularmente una media de encuestas electorales en España, utilizando como base los sondeos de las más importantes consultoras a nivel nacional y mostrando de esta manera, cuál es la tendencia en la estimación de voto, para todos los niveles territoriales, aunque hoy repasamos la tendencia de voto de cara a las generales. Los resultados de abril tienen especial interés, sobre todo porque aparecen después de las elecciones andaluzas de 22 de marzo que recordemos fueron la primera gran prueba de este apasionante año electoral que estamos viviendo. Los datos anteriores se refieren al 15 de marzo, y los que comentamos son del 15 de abril.

Lo primero que llama la atención es que sólo bajan dos fuerzas políticas en este mes. Así UPyD que se haya en pleno proceso de “renovación/reinvención” tras los resultados de las elecciones autonómicas en Andalucía, ve reducida la intención de voto en un 1,31%. Actualmente su estimación de voto está en el 2,07%, muy lejos de su mejor momento desde las pasadas elecciones de junio de 2014, en las que llegó al 6,2%. Este dato es el peor para la formación magenta desde la cita electoral europea, y además demuestra que si no cambian las cosas, la formación política que dirige Rosa Díez, está en pleno proceso de caída libre.

La otra formación que también vive un momento complicado es PODEMOS. El partido “fenómeno” que ha modificado las estructuras en nuestro país, llegó a tener un 26,56% de intención de voto, en su mejor momento. Ahora mismo y tras sus primeros contactos con “el poder real”, fuera de los “140 caracteres de Twitter”, el partido que encabeza Pablo Iglesias, ahora mismo cuenta con el favor del 18,30% del electorado, de cara a las Elecciones Generales, lo que supone un descenso nada más y nada menos que del 5,62% en el último mes. Varias podrían ser las cuestiones que han incidido en esta bajada pronunciadísima de PODEMOS. En primer lugar el efecto que pueda estar teniendo el mensaje y la imagen de algunos de sus líderes más reconocidos, como pueda ser Monedero. En segundo lugar, las elecciones andaluzas han supuesto tocar calle de verdad y lanzarse al ruedo político, ya sin red, y tal vez están pagando la inexistencia de una red organizativa estructurada y consolidada. Y en tercer lugar, la dilución de la marca PODEMOS, con otras como Ganemos, Ahora Podemos, etc., puede estar minando también la notoriedad de la marca general.

Los partidos “históricos”, es decir, PP, PSOE e IU, presentan leves mejorías, tras varios meses presentando datos negativos. El partido en el gobierno, el PP, sube ligeramente (0,02%), situándose en casi el 26% de intención de voto (25,85%). Recordemos que en su peor momento desde las pasadas elecciones europeas ha llegado a tener una intención de voto del 24,9%, aunque aún lejos de sus mejores datos, desde junio del 2014 cuando casi el 32% de los españoles estaban dispuestos a votar al partido que dirige Rajoy. Es muy probable que los mejores datos económicos que empiezan a aparecer, hayan beneficiado a la fuerza política de la gaviota, aunque la losa de la corrupción que tiene encima necesitaría casi de un milagro, para ser compensada con buenos números.

El PSOE, es el que más ha crecido, dentro de esta categoría de históricos, actualmente algo más del 22% de los españoles le votarían, lo que hace que haya mejorado ligeramente con respecto al mes anterior en un 1,52%, acercándose a las mejores cifras que ha presentado desde la contienda electoral europea que fueron del 24,28%.

IU, parece que empieza a recoger, tras las pérdidas importantes que tuvo en favor de PODEMOS, tanto de votantes, como de militantes e incluso dirigentes. El partido de Garzón, ahora mismo cuenta con el favor del 4,70% de los españoles, aunque recordemos que en este último año, llegó a tener un 6,55% de intención de voto.

Hemos dejado para el último, el que sin lugar a dudas está siendo el partido revelación y el que mayor crecimiento está experimentando a todos los niveles. Ciudadanos está en la cresta de la ola, y en este mes ha subido en intención de voto más de un 5%, situándose ahora mismo en el 15,08% (a tres puntos de PODEMOS), y habiendo crecido en intención de voto, desde las elecciones de junio casi un 12%.

Nunca me han hecho una encuesta. O ¿Cómo se eligen las personas a las que se encuestan?

Nunca me han hecho una encuesta. O ¿Cómo se eligen las personas a las que se encuestan?

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Tal vez diga una blasfemia, pero con una lógica. ¿Saben que en cualquier encuesta soy más conocido que Jesucristo? A mí me da risa, soy católico y sé lo que significa Jesús con sus valores –Pelé

El quid de la cuestión en todo lo que tiene que ver con la investigación, ya sea de mercados (para abrir un negocio, lanzar un nuevo producto, saber qué quieren mis clientes o si los voy a tener, por ejemplo), social (cómo son los valores de los jóvenes, o si existen actitudes machistas o xenófobas en una población, o cuáles son sus hábitos deportivos, culturales y de ocio, o la estructura sociodemográfica de una región, por decir algunas de las infinitas posibilidades), o política (analizar la intención de voto, estudiar la imagen de los políticos o evaluar las políticas públicas), está en simple y puramente, preguntar. Es tan sencillo y tan complicado a la vez como eso. Es mucho lo que se habla de encuestas, de sus resultados. Estamos muy acostumbrados a oír aquello de los españoles leen esto o lo otro, tienen relaciones sexuales equis veces a la semana, los franceses prefieren la mantequilla, los alemanes viajan a España por el sol, y muchos más ejemplos que podríamos buscar. La verdad es que ante estas cuestiones, miles de veces, quiénes nos dedicamos a investigar hemos oído aquello de “a mí no me han preguntado nunca”, o eso no es cierto, porque yo nunca he hecho una encuesta. Seguro que es así, pero lo cierto es que seguro que esas personas que nunca han participado directamente en una investigación, sí que han estado representadas. Intentaremos explicarlo de la mejor manera posible, para que quede claro cuál es el proceso habitual.

Realmente cuando te acercas a investigar, desde el punto de vista de la metodología, es decir, de cómo hacerlo, da igual que estemos intentando conocer si se va a vender un detergente, si va a funcionar una panadería en una determinada zona, o si los electores se van a decantar por una u otra fuerza política en la contienda electoral. Al final se trata, como comentábamos más arriba, simplemente de preguntar para saber, si gusta, si se compraría o a quién se votaría.

Hay dos formas de preguntar. Se puede hacer realizando entrevistas, y esto normalmente se utiliza cuando existen informantes clave que pueden darnos las ideas fuerza que nos ayuden a tomar las decisiones. En este caso hablamos de información cualitativa, es decir, que no podemos convertir en números y porcentajes de a favor o en contra, de te gusta o no, o de le votaría a una opción u otra. Este tipo de investigación suele trascender menos, aunque da muchísima información a los responsables de tomar las decisiones, ya sean de empresa, políticas o institucionales.

La otra manera, la que sí que tiene más publicidad, y ocupa miles y miles de páginas y de titulares, es la famosa encuesta. En este caso hay que tener primero muy claro quién es el universo a quién se va a realizar la investigación, o lo que es lo mismo, quiénes son lo que comprarían el producto, votarían o lo que sea. Por ejemplo, si queremos saber si va a funcionar un detergente, preguntamos a personas que habitualmente laven ropa, porque son las que sabrán qué es lo que les gusta o no, y porqué compran una marca u otra. Si vamos a hablar de preferencias electorales, habrá que preguntar a personas en edad de votar, o sea, mayores de 18 años, y además que estén en el censo electoral. Ya tenemos el público objetivo, establecido, que son los implicados, para que lo tengamos claro. Luego vendría saber cuántas encuestas tengo que hacer. Este problema es tan fácil de resolver cómo lo es aplicar una fórmula matemática. De esta manera en función de cuántos sean los implicados, obtendremos el número concreto de encuestas a realizar. Por ejemplo, para un municipio de 17.582 electores, es decir, posibles votantes, tendré que preguntar (encuestar) a 391 personas, cifra a la que llego tras aplicar la correspondiente fórmula matemática. Ya sé a cuántos, y ahora sólo me queda saber a quiénes tengo que preguntar. En este caso, lo que hacemos es conseguir que nuestra muestra se parezca lo máximo posible a ese universo que hemos establecido. Es decir, si en nuestro municipio hay 47% de hombres y 53% de mujeres, tendré que respetar estos porcentajes a la hora de buscar a las personas a entrevistar. Igual sucede con todas las cuestiones que consideremos importantes, como la edad, o el nivel de estudios, o el lugar exacto en el que se viva, o cualquier otro tema (variable) que consideremos que nos va a ayudar a tener información más exacta.

Cuándo ya sé el número de personas a entrevistar y el perfil que tienen que tener, aquí ya si es verdad que nos da igual que sea una u otra, con nombres y apellidos concretos. Sencillamente buscaremos perfiles, por ejemplo, saber que tenemos que encuestar a cinco mujeres, que tengan entre 20 y 25 años, y que vivan en la calle mayor del municipio. Quiénes sean finalmente, si son María y Ana, o Lourdes y Encarna, nos dará igual, lo importante es que se respeten los perfiles que hemos establecido, y que son los que representan al total de personas a las que les afecta la investigación que se está realizando.

Hacer bien estas operaciones, supone hacer bien el trabajo de campo, y supone que la información que demos, siempre teniendo en cuenta unos márgenes de error, previamente establecidos, nos va a servir para saber realmente lo que opina toda la población que nos interesa. Como decíamos al principio tan fácil y tan difícil al mismo tiempo, pero para quiénes nos dedicamos a esto, realmente apasionante.

Quiero vivir, quiero equivocarme

Quiero vivir, quiero equivocarme

quiero vivir

“Aquellos que tienen el privilegio de saber, tienen la obligación de actuar” – Albert Einstein

Es curioso la llamada a la importancia de la acción y a la necesidad de la misma de precisamente un filósofo, Platón, que vivió hace más de dos mil años (427-387 a.C.) y que además ha pasado a la historia por ser el creador de la Teoría de las Ideas, y ser un firme convencido de que para llegar al conocimiento de la realidad, había que hacerlo a través de la razón y el entendimiento, dejando de la lado a los sentidos, que tienen un efecto engañoso sobre dicha realidad. Pues hasta el creador de este «mundo de las ideas» arengaba a que hombres y mujeres actuaran.

La teoría está muy bien. Los planteamientos son muy necesarios, pero nada cobra su auténtica dimensión sino se pasa a la acción. Pensar y no hacer es como tener miedo a vivir. Es un planteamiento que puede ser de personas vagas, es decir, poco trabajadoras y que se recrean en su propia autocomplacencia, en el decir cómo hacer, pero no en hacerlo; en pasarse la vida desarrollando modelos, pero no arremangándose para ponerse a trabajar en los mismos. O también puede ser un planteamiento, peor aún, de personas cobardes, que no se atreven a hacer lo que dicen, que no se atreven a vivir como sienten, se abstienen de todo, en pos de vivir de teorías y de ideas, que en la mayoría de los casos no son propias.

Quedarse en el lado de la teoría, y no pasar al lado de la acción, es vivir en la confortabilidad y la seguridad que da el no atreverse a hacer, y así no asumir el riesgo de equivocarse. Si no hago, no me equivoco. Pero una vez más y como muchas veces hemos dicho en esta sección, eso es simplemente optar por no vivir una vida plena. Es optar por ser espectador, es alejarse de ser protagonista. Al igual que pasarse la vida preparando y preparando la tierra para que esté perfecta para producir, pero nunca encontrar el buen momento para sembrar, porque siempre se tiene como excusa buscar la perfección -la semilla perfecta, la temporada perfecta, la herramienta perfecta- es perder la oportunidad de conseguir magníficas cosechas, aunque asumiendo que puede venir un granizo, una plaga o una sequía que nos la arrebate, el estar siempre buscando el momento ideal para salir a buscar trabajo, para quedar con amigos, para mejorar nuestro físico o nuestra salud, es perder una tras otra oportunidad en la vida de que nos pasen cosas, de que podamos avanzar, de que podamos crecer, de que podamos ser mejores y también de que seamos más fuertes. Sólo avanzamos cuando nos caemos y nos volvemos a levantar, cuando erramos y rectificamos aprendiendo de lo que hemos hecho mal e intentando no volver a repetirlo. Y para todo eso, sólo nos vale hacer, hacer y hacer.

Eso no significa que no haya que formarse, que no haya que aprender, ni mucho menos. Pero siempre hemos de tener en nuestro punto de mira la acción. Al igual que nos parecería un desperdicio el pasarse la vida estudiando medicina para nunca ejercer o nunca curar a nadie, o el ser arquitecto y nunca desarrollar la construcción de nada, igual de desperdicio es quedarse en la teoría y no avanzar con la práctica. Tenemos que vencer el miedo y la ansiedad que nos provoca el fracaso, porque si la humanidad ha avanzado con el «ensayo-error», a nivel individual y grupal, nuestra evolución también tiene que estar en ese binomio capaz de mover el mundo. Atrevámonos. Si nos equivocamos, aprendamos a hacerlo de otro modo y volvamos a arriesgarnos. Sólo así creceremos, mejoraremos, y lo que es fundamental, sólo haciendo nos sentiremos plenamente vivos. Equivocarse siempre demuestra una valentía, no atreverse a probar, una cobardía. Podemos elegir la aventura de vivir, o la cobardía de no arriesgar. Que cada cual elija, pero al igual que elegimos la pasión, desde aquí también elegimos la valentía.

¿Y tú de quién eres?

¿Y tú de quién eres?

guerra pepsi coca cola¿Cómo vencer al enemigo? Si te empujan tira, si te tiran empuja – Dicho del Judo

Coca Cola y Pepsi, son dos de las marcas más importantes y con mayor repercusión a nivel mundial. Las batallas publicitarias que han protagonizado prácticamente desde el principio de su andadura, se han convertido en clásicos dentro de la iconografía marketiniana. El mercado mundial, lo tienen copado, se dividen el gran pastel del globo terráqueo, y son sin lugar a dudas los grandes titanes del mundo de los refrescos. Son el Optimus Prime y el Megatron de las colas, aunque ahora bien, ¿quién es quién?

Ni Coca Cola, ni Pepsi son productos que objetivamente “sirvan para algo”, es decir “cubran una necesidad manifiesta del ser humano”. Pero si es cierto que la implicación emocional que provocan estas marcas, tiene pocos homónimos en el mundo. Porque ¿qué te lleva como consumidor a ser de Coca Cola o de Pepsi? Llevado al mundo de los pueblos, en los que las personas somos una genealogía que nos acompaña, y no seres individuales, sería responder a esa pregunta que de seguro nos han hecho en algún momento de ¿y tú de quién eres?

¿Hay algún bueno o algún malo en esta guerra? La respuesta es clara. No lo hay. Todo depende del bando de la batalla que elijamos. Y ¿qué nos lleva a elegir un bando u otro? Cuando le preguntas a la gente que porqué prefiere una u otra, la respuesta que más se repite, es el sabor. Pero ¿eso es cierto? Pepsi, que ha sido la “arribista”, la que ha tenido que pelear la plaza con la todopoderosa y primera dueña del mercado Coca-Cola, en 1975 lanzó el desafío Pepsi. Básicamente consistió en un test ciego de sabor. La gente bebía de los dos refrescos, contenidos en recipientes similares y sin ningún tipo de identificación. Por cierto, animaos a hacerlo, y seguro que os sorprenderéis. Los resultados fueron favorables a la marca que revolucionó a la juventud con la “Pepsi Generation”. El ideal de felicidad y de buen rollo total de una generación. Porque lo cierto es que de forma ciega, los consumidores preferían el sabor de Pepsi. Pero cuando existe identificación se opta por Coca Cola, curioso, ¿verdad?

La verdad es que todo depende de nuestro proceso de socialización. Es decir, si en mi pueblo, en mi barrio, el vendedor de Pepsi era más sagaz que el de Coca Cola, en los bares a los que me llevaban mis padres, y en los ultramarinos y supermercados había Pepsi, por lo cual, este es el refresco con el que habría acompañado tardes de cumpleaños y arroz del domingo. Si por el contrario, si quien sabía mejor llevarse el gato al agua, era el comercial de Coca Cola, para mí la vida no tendría sentido sin la Coca Cola. Buscamos razones “racionales” a la preferencia por una u otra marca, pero no nos equivoquemos, la elección finalmente es absolutamente emocional y depende de las asociaciones que hagamos en nuestro cerebro, siempre relacionadas con nuestra infancia, con nuestros primeros momentos de consumo. Nos educamos con una u otra marca, y si las experiencias vitales a las que las asociamos son buenas, esa es la que preferiré. Si por el contrario, tuve malas vivencias en esos primeros años de vida, mi asociación mental me llevará a ser del contario. Ambas marcas lo saben, no estamos descubriendo nada nuevo diciendo esto. Por ello se empeñan en educarnos desde niños en el consumo de una u otra.

Y dicho esto, yo tengo que confesarme de Coca Cola, porque en mi pueblo, cuando era pequeña, sencillamente no se vendía la Pepsi. El distribuidor de la marca de los “osos polares”, supo ganarse el mercado y convertirlo en un bastión rojiblanco, de difícil acceso para la “advenediza Pepsi” (por cierto, hoy líder en el mercado americano, que no mundial). Por eso yo sé lo que es experimentar “sed de Coca Cola”.

Tras nuestras decisiones y elecciones de consumo, tras nuestras preferencias de marcas, siempre intentamos buscar el motivo racional que nos lleva a elegir una cosa u otra, pero no nos engañemos, en el 99% de los casos, lo racional es la máscara que nos ponemos para estar contentos con nuestra decisión. Esto las marcas lo saben, siempre lo han tenido claro, aunque hoy el neuromarketing está abriendo unas posibilidades con las que lo que nos dedicamos al noble arte de la investigación de mercados, no habríamos podido ni tan siquiera soñar hace unos años.

https://www.youtube.com/watch?v=pyMTSr8hbow

El naranja está de moda.

El naranja está de moda.

La democracia es el único sistema capaz de reflejar la premisa humanista de equilibrio o balance. La clave de su secreto es la participación de los ciudadanos. – John Ralston Saul

Sea como fuere, y tras los resultados de las elecciones andaluzas, si hay un color que está de moda en este país, es sin lugar a dudas el naranja. El partido de Albert Rivera, Ciudadanos, se está convirtiendo en un ciclón que tras “el sorpresón” andaluz, arrasa en las encuestas que se están haciendo en todas las comunidades autónomas. Entendamos el término “arrasa”. En ningún sitio se la da como la primera fuerza política. El rojo y el azul, siguen siendo los colores que se imponen en las diferentes demoscopias, e incluso el morado, en muchos sitios sigue siendo el claro tercero en discordia, pero lo que es innegable es la fuerza huracanada del naranja. Ciudadanos es en este momento considerado por los expertos, el único partido político que está experimentando un crecimiento tanto en lo que se refiere a intención de voto, como a militantes. Además a esto se añade que su líder, es ahora mismo el mejor valorado. De hecho este barcelonés de ascendencia materna malagueña, es el único que crece en valoración y llegando casi al aprobado, con una puntuación de 4,96. Estaremos de acuerdo en que la mayoría de los profes, dirían que eso es superar el examen. Rivera está con un punto más que el siguiente mejor valorado que es Pedro Sánchez, actualmente con 3,92, y bajando mes a mes. De hecho el único que ha subido, según los últimos datos ha sido el cabeza de Ciudadanos.

Estos son los datos objetivos, pero ¿dónde está el secreto de los “naranjitos”? Ciudadanos ha conseguido llegar a la ciudadanía, con el mensaje de que son el “Cambio Sensato”, como reza en su eslogan. La formación Podemos, ha sigo el buque insignia que ha roto los esquemas políticos de una sociedad que aún piensa en su gran mayoría en clave de transición, y que se siente acomplejada, ante la idea de “admitir” nuevos actores en el juego de la política. Pero Podemos, tiene una imagen que para una sociedad que aún no se siente madura políticamente hablando en muchos aspectos, es demasiado radical. Además el desembarco de muchos dirigentes y militantes de fuerzas de izquierda, extrema izquierda, movimientos asamblearios, etc., ha hecho que algunos de los que de entrada sentían cierta simpatía ante este nuevo aire fresco, haciendo política con las armas del Siglo XXI, como Redes Sociales, etc., hayan querido buscar por otros lares, y ahí es dónde ha aparecido la imagen prudente, sensata, centrada y alejada de todo tipo de estridencias, del “chico bueno”, y de sus seguidores.

Rivera representa a una generación que ni hizo, ni sufrió la transición. Aparece como un hombre nuevo que no está contaminado de lo rancio que tiene el rojo y el azul. Y además el color que eligió para su formación política también es una cuestión muy importante y a tener en cuenta. El naranja es un color que se asocia al Éxito, a la Creatividad, a la Alegría, a la Vitalidad. Desde el punto de vista del marketing, la elección de esta cromatía es fundamental. Sin entrar en análisis profundos, pero teniendo muy cerca el punto de vista del neuromarketing, en la elección de un partido político, al igual que en la de un producto, un detergente, por ejemplo, no sólo interviene la parte racional, de hecho muchas veces es la que tiene menos peso en la toma de la decisión. La parte emocional tiene mucho que decir, y ahí el color naranja aporta, además, a esta formación política otro plus. Este color trasmite energía combinada con diversión, y además es el color de las personas que asumen riesgos y que son extrovertidas y desinhibidas. Significa aventura, optimismo, confianza en nosotros mismos, sociabilidad y salud, sugiriendo además, placer, alegría, paciencia, generosidad y ambición. Es un color que por otro lado conecta tanto con hombres como con mujeres. Así que como decíamos, asociar estos valores de forma espontánea y natural en nuestra mente, a la imagen de un político joven, que llega sin mochila, que además es atractivo y que se muestra sensato en su discurso, es sin lugar a dudas, un componente fundamental en la marca Ciudadanos, de la que seguramente, vamos a seguir hablando mucho.

Lanzar nuevos productos al mercado

Lanzar nuevos productos al mercado

peques3_omega3_litroPULEVA

“Para ser mediocre, quédate en casa” BURN – Energy Drink

Lanzar un nuevo producto al mercado es toda una aventura, pero no tiene porqué ser una temeridad. Lógicamente hay que correr riesgos, pero no tirarse al vacío y sin paracaídas. Por esto es por lo que las empresas confían en nosotros para que les acompañemos en esa aventura, y seamos su brújula. Con nuestro trabajo, tratamos de que todas las variables controlables, estén analizadas. Aunque, como aventura que es siempre hay un nivel de incertidumbre, y siempre existe la posibilidad de error, nosotros estamos para reducirla a la mínima expresión.

A lo largo de más de veinte años hemos tenido la oportunidad de estar en muchos nacimientos de productos. Unos es cierto que como profesionales te marcan más que otros, pero los miedos, las ansiedades, son las mismas, ya se trate de una empresa de gran tamaño o un autónomo que se va a arriesgar por primera vez. Desde la labor de consultoría nos calzamos las botas y nos preocupamos de que todo el proceso esté testado. Nos aseguramos de que a los potenciales consumidores el nuevo producto les atraiga, les guste, les interese. Ese es nuestro trabajo. Es un proceso largo, que comienza cuando tan sólo existe una idea, aún no hay nada, sólo querer poner algo nuevo en el mercado. Esta es una fase sobre todo de muchas expectativas, de una gran ilusión, y aquí es muy importante trabajar para que seamos capaces de hacer entender al futuro cliente cuál es la idea que la empresa tiene en la cabeza. Cuál es el producto que quiere lanzar.

Los ejemplos que podemos poner son muchos, aunque hoy para ilustrar este post vamos a hablar de una marca referente en la leche de valor añadido. Hablamos de Puleva, y de un lanzamiento especialmente dificultoso, los productos lácteos con Omega 3 para los niños. Aquí teníamos que trabajar dos aspectos. Padres y niños. El primer gran escollo, fue que padres y madres vieran las ventajas que realmente podían tener en el desarrollo de los peques, y sobre todo resolver sus dudas acerca de la “naturalidad” de este tipo de productos, y a su inocuidad para los niños. Fue un trabajo ingente, realizamos diferentes grupos de enfoque para que Puleva en su comunicación pudiera combatir todos los miedos que se les planteaban a los progenitores.

Una vez que el producto era aceptado por papás y mamás, llegaba la segunda parte. Testar el producto con quiénes lo iban a consumir de verdad, los peques. Y así no quedaba otra que trabajar con niños, que probaran los diferentes prototipos para asegurarse de que el sabor no les iba a repeler. El Omega3 sale del pescado azul, incluso durante la realización de los diferentes test, olía a pescado. Era importante que este aspecto pasase desapercibido para los niños, para que no se produjese en su cabeza una asociación que luego fuera difícil de romper entre producto lácteo y pescado. Se testaron tres diferentes variantes, trabajando-jugando con niños y niñas de entre 6 y 18 años. El proceso de búsqueda y de organización fue una locura. Teníamos tan sólo un día para realizar los 7 grupos, cada uno con 10 participantes, organizados por edades. Pero había que conocer porqué les gustaba, o porqué no, si lo consumirían, si se lo pedirían a sus padres… Granada además es una ciudad que se suele utilizar para realizar este tipo de testeos, ya que los resultados que se obtienen son representativos del mercado nacional. Fue uno de esos trabajos en los que la logística es casi tan importante como el desarrollo puro y duro de la investigación. Pero fue muy reconfortante.

Una vez realizado todo el trabajo de campo. Se hizo en Granada y en la otra ciudad prueba Zaragoza, llegaba el siempre comprometido instante de decirle al cliente, en este caso Puleva cuál era realmente de las diferentes variedades que se habían testado, la que podía tener más posibilidades de futuro en el mercado. Este es el momento en el que ayudas a tomar una decisión que puede ser trascendente para una empresa. Ese es el de mayor responsabilidad en consultoría. Ahora al pasar por un lineal de lácteos de un supermercado y ver los productos Puleva Peques con Omega 3, nos gusta saber que formamos parte de aquella aventura, y que algo tuvimos que ver en que hoy sean un producto de éxito y un referente en el mercado de lácteos infantiles.

El realizar estos test, permite que el lanzamiento del producto al mercado y su posterior desarrollo en el mismo, sea lo más exitoso posible. No es una cuestión infalible, porque al final estamos hablando de consumidores que son personas y que no tienen un comportamiento robótico, pero lo que está claro es que los riesgos que se corren son los menos posibles.

Al final simplemente se trata, de sacar un nuevo producto al mercado con las máximas garantías de que vaya a ser aceptado por sus potenciales consumidores, de que los clientes lo van a comprar, y por ende, que la empresa va a obtener beneficios.

Tu pasión es la que decide

Tu pasión es la que decide

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“Volví a sentir unas inmensas ganas de vivir, cuando descubrí que el sentido de mi vida era el que yo le quisiera dar” – Paulo Coelho

Pasan las vacaciones, la Semana Santa, marca el comienzo de una nueva etapa en el año. Una nueva etapa que suele ser ilusionante, que se asocia con la primavera, la luz, el sol, el renacer. Y para nosotros, además como lunes que es, es el día no sólo de la vuelta a la rutina, sino de seguir aprendiendo de las enseñanzas de los azucarillos.

Hoy reflexionamos acerca del sentido de la vida. La mayoría de nosotros pasamos mucho tiempo de nuestra existencia creyendo que existe una hoja de ruta que nos va a llevar hacia algún destino. Buscamos mirando hacia los lados, cuál debe ser ese sentido. Creemos que es algo que nos viene dado, o que alguien nos lo debe de mostrar. Pretendemos encontrarlo en lo que hacen los demás, o en lo que se espera de nosotros. Nos comportamos como creemos que debemos hacerlo, para ser aceptados. Estudiamos aquello que tiene futuro, aquello con lo que podemos ganar dinero, o aquello con lo que seremos importantes. Buscamos una pareja adecuada, para formar la familia perfecta. Y todo eso está muy bien, en la mayoría de los casos, eso nos hace sentirnos seguros, nos proporciona una “existencia feliz”. No hay nada como saber que existe un camino marcado, y que así por supuestísimo la vida, tiene un sentido, una coherencia.

Pero ¿qué pasa si una mañana nos despertamos y nos damos cuenta de que ese sentido figurado que pensábamos que tenía la vida nos ha convertido en personas grises que han perdido la pasión? ¿qué pasa si descubrimos que nuestra profesión puede ser muy respetable, o muy lucrativa, pero que no nos llena? ¿qué ocurre cuando ves que tu pareja adecuada no te hace sentir que la vida sin ella no tendría razón de ser? En ese momento, es cuando para no perder la cabeza, nos agarramos a que la vida tiene un sentido oculto, que desconocemos, pero que es coherente. Cuando nos cerramos en pensar que hay una razón para todo, y que al final por arte de magia, nos llegará la recompensa divina en forma de felicidad.

Si con esto nos conformamos, pues genial. Si eso es lo que queremos, estupendo. Aunque lo cierto es que en muchos casos nos da miedo afrontar que sencillamente, la vida, por sí misma no tiene ningún sentido. Nos corresponde a cada uno de nosotros asumir el protagonismo de nuestra existencia y decidir cuál va a ser el guión. Pero eso supone tomar decisiones. Y tomar decisiones es lo que más miedo nos produce. ¿Por qué? La respuesta es obvia, porque podemos equivocarnos. No nos damos cuenta de que lo mejor es cometer errores por equivocaciones nuestras, de las que podemos aprender algo, que por lo que “otros” nos dicen que hagamos. Porque claro que puedes equivocarte, pero también puedes acertar, y ahí es dónde radica la emoción de la vida, en elegir, en apostar por lo que realmente nos llena, por lo que realmente nos hace vibrar, asumiendo que por supuesto podemos errar, pero las apuestas sobre seguro son aburridas. No olvidemos que el sentido se lo damos nosotros mismos a la vida. Podemos elegir pasión, o podemos elegir seguridad. Podemos elegir aventura, o podemos elegir seguir las pautas marcadas. Nadie tiene que hacer una cosa u otra. Lo bueno es que podemos elegir. Cada cuál que busque su felicidad o su bienestar como mejor crea. Pero decidamos. No esperemos a echar la vista un día atrás y pensar que nada tiene sentido, y dedicar el resto de lo que nos quede de vida a buscar culpables, o a regodearnos en nuestra propia miseria.

Nosotros somos quiénes damos sentido a nuestra vida, así que hagámoslo. Y si queremos cambiarlo, pues también podemos hacerlo. Seamos valientes, tomemos nuestras decisiones, y sobre todo, vivamos con pasión. Sólo tenemos una vida, así que decidamos cómo queremos que sea, cómo queremos vivirla. Pero que la decisión sea nuestra.

La Semana Santa y sus negocios

La Semana Santa y sus negocios

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Cuando se habla de emprender y de Semana Santa, lo primero que se nos viene a la cabeza, probablemente pueda ser, terrazas, bares, hoteles, playas, y negocios relacionados con el descanso, con el ocio, etc. Pero realmente hay otro tipo de empresas y de profesionales que se relacionan casi y exclusivamente con esta época del año. Nos referimos a toda una serie de negocios que tienen su razón de ser en la Semana de Pasión, que no podrían existir sin la misma, y en los que probablemente, muy pocas personas se paren a pensar cuando se plantean la posibilidad de emprender.

Hoy vamos a hablar de negocios muy específicos, que requieren en muchos casos de profesionales con alto grado de formación y especialización, y que son grandes desconocidos para la mayoría de emprendedores y emprendedoras, e incluso de jóvenes que se están planteando un porvenir. Pero es necesario recordar que en muchos casos se trata de profesiones de futuro y además con las que se pueden obtener interesantes ingresos.

Hagamos un repaso. En un momento en el que las máquinas de coser entran de nuevo en las casas, los cursos de corte y confección vuelven a estar a la orden del día, y los “Burda”, aparecen otra vez en los quioscos, el bordado también se revaloriza. Ser bordador o bordadora profesional, tiene mucho que ver con la Semana Santa, de hecho esta festividad es culpable en gran medida de que no haya desparecido esta profesión milenaria. Es mucho lo que se borda por y para la Semana Santa. Los mantos de las vírgenes, la ropa de los tronos, los palios, los pendones, los estandartes, e incluso los hábitos de algunos de los penitentes, van bordados. Es una profesión que está en alza, existe de hecho una especialidad dentro de los estudios oficiales de las Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, así que si alguien siente inclinación hacia esta profesión que se entremezcla con el arte, debería de animarse, ya que es un nicho de empleo muy específico e interesante.

Otra profesión relacionada con la Semana Santa y que tiene en ella su principal razón de ser es todo lo que tiene que ver con la imaginería. Recordemos que es la especialidad del arte de la escultura, dedicada a la representación plástica de temas religiosos fundamentalmente con finalidad devocional, o lo que es lo mismo, las imágenes que vemos procesionar encima de los tronos. Los talleres imagineros están viviendo una época de esplendor y están generando puestos de trabajo, siendo además uno de los tipos de negocios que casi no se ha resentido con la crisis.

Con la orfebrería ocurre lo mismo que con la imaginería, siendo aún mayor su demanda, porque su nivel de utilización en todo lo que tiene que ver con la Semana Santa y sus desfiles profesionales, es muy profuso. Pero también está la carpintería, están los talleres de costura que se dedican a hacer los hábitos, e incluso, aquellos que se dedican a hacer los capirotes. Tampoco podemos olvidarnos de las velas, velones y similares. En definitiva son muchas las profesiones y las empresas que se relacionan con la Semana Santa, y que suponen un importante aporte tanto al mercado de trabajo, como a la economía en general. Al margen de devociones o de gustos más o menos folclóricos, esta festividad es muy importante desde el punto de vista económico, para muchas comunidades autónomas en nuestro país, ya que aunque Andalucía, o Castilla León, sean probablemente las más conocidas, hay otras muchas ciudades, provincias, etc., como Murcia, Elche, Zaragoza, Badajoz, entre otras, para las que la Semana Santa es fundamental, suponiendo un peso específico notable en su Producto Interior Bruto.

Esto nos lleva a reflexionar sobre la posibilidad a la hora de emprender, sobre todo cuando se vive en zonas en las que Pascua tiene una gran importancia, de plantearse el montar negocios que tengan que ver con estas actividades que se han mencionado y que tienen un nicho de mercado claro, accesible y fácilmente identificable. Así que ánimo

Es mejor perder, que nunca haber tenido.

Es mejor perder, que nunca haber tenido.

la fotoMedia España está de vacaciones y la otra media lo estará en breve. Esta semana llamada de Pasión, se puede analizar y mirar desde muy diferentes enfoques y puntos de vista, y eso es lo que vamos a hacer nosotros. Hoy es lunes y ya sabemos que empezamos siempre la semana con la enseñanza del azucarillo. Hoy hemos elegido una frase muy apropiada para que nos haga reflexionar un poco en estos días en los que en general se baja una marcha el ritmo (excepto aquellos que tienen que ver con el turismo y con todo lo que acompaña a procesiones, hermandades, etc.).

La vida es irónica: Se necesita tristeza para conocer la felicidad, ruido para apreciar el silencio y ausencia, para valorar la presencia.

Es mucho lo que podemos aprender de esta frase, a la que en este periodo vacacional, podríamos añadir, que se necesita cansancio para apreciar el descanso. Quien vive en un continuo asueto, no es capaz de valorar lo que significa tener unos momentos para dedicárnoslos a nosotros mismos. Y hacer aquello que nos lleve a sentirnos realmente bien, deporte, ver una peli, estar dos horas en la ducha, pintarte las uñas de los pies, jugar a vaqueros, cantar hasta quedar afónico, copear con los amigos, bailar hasta no poder más… Cada cual tiene aquello que le hace sentirse bien y que es lo que busca cuando está de vacaciones. La pena es quien pasados los días. Cuando a la vuelta le preguntas, te responde quería haber hecho, quería haber ido, quería haber… pero en definitiva NO HA HECHO. El tiempo es el recurso más escaso que tenemos, y uno que de verdad no podemos controlar, así que deberíamos de aprender a aprovecharlo mejor, porque además, por mucho que nos quieran hacer sentir lo contario, el tiempo que se va no vuelve, jamás. Vendrá otro diferente, pero el que no aprovechamos, ese pasó.

Siguiendo con nuestro azucarillo de hoy, podemos seguir sacando conclusiones. Una que se nos puede venir a la cabeza, es que realmente para poder saber lo que significa una emoción, un sentimiento, y valorarlo en su justa medida, hemos tenido que experimentar su contario. Por mucho que tengamos ideas abstractas y que nos fabriquemos nuestros elementos idílicos para comparar, hasta que no experimentamos, no lo sabemos. Como dice el refranero español, que es muy sabio (normalmente), nadie escarmienta en carnes ajenas, o lo que es lo mismo, nadie sabe realmente lo que se siente, sólo porque los demás las hayan sentido y te las cuenten. No se sabe lo que es desear realmente, hasta que no llega eso que hace que todo lo demás que hay en tu vida pase a un segundo plano, porque hay algo que es lo que hace que el resto cobre sentido. No puedes saber lo que es el sentimiento de vacío, hasta que lo que más deseas, quieres, amas, desaparece. Ahí es cuando aprendes que significa el vacío. Te lo pueden contar, te lo pueden explicar, pero sólo hay una manera de realmente saberlo, y es sentirlo. Y aquí sólo cabe recordar algo, que no nos dé miedo de saber, que no nos dé miedo de sentir, que no dejemos que nos lo cuenten, y que seamos nosotros mismos quien lo experimentemos. Luego, ya decidiremos.

Realmente la vida es muy irónica, y nosotros la hacemos aún más. Cuando tenemos algo no lo valoramos, necesitamos que no esté para darnos cuenta de la importancia que tiene. Cuando hay silencio, querríamos que el ruido nos inundara, cuando estamos tristes, recordamos los momentos de felicidad, y cuando estamos felices, no lo disfrutamos pensando en que la tristeza volverá. Al final, no sabemos vivir el momento, ni disfrutar de cada una de las pequeñas cosas que tiene cada día. Y cuando nos queramos dar cuenta, nuestro tiempo habrá pasado. Así que esta semana puede ser una gran ocasión para empezar a disfrutar el momento. Quien esté de vacaciones, que las disfrute y que al volver, no haya ni un quería, quería, y sólo he hecho, he hecho.