Un viernes más repasamos qué ha sido lo que ha tenido interés para el universo internáutico durante la semana, y volvemos a centrarnos en Twitter. ¿Qué es lo que más nos ha interesado a los españoles? Vamos a ir desgranando día a día qué ha sido lo más comentado, cuál ha sido el Trending Topic diario. Ya os adelantamos que hay mucha variedad, aunque esta semana ha estado muy “social”. Veamos.
Como siempre empezamos por el viernes pasado. El viernes fue día 13, con lo que no es necesario pensar demasiado para saber cuál fue el TT de este día. Así es, fue Viernes13. Pese a que este es el día de “mala suerte” por excelencia para la tradición anglosajona, puesto que para los españoles, los malos augurios se concentran en el Martes13, esta fecha, debido fundamentalmente a la saga de películas de terror ha terminado cuajando también en nuestro país, y el pasado viernes, fueron muchos los comentarios que se concentraron en torno a esta fecha.
El sábado, día 14, el diario ABC sería el protagonista, y es que #pideleperdonalABC fue el hastag que concentró el mayor número de comentarios por parte de los “tuiteros”. La portada de este periódico nacional, sobre Yanis Varoufakis, el mediático ministro de Economía de Grecia, en la que se veía al mandatario heleno, sonriente junto a su esposa, al estilo “estrellas hollywoodienses”, y en el que se desvelaba que vive en un más que “decente” piso en el centro de la capital griega y que además posee otra vivienda en una de las paradisiacas islas de su país, generó un impresionante movimiento en la red. Recordemos el tira y afloja político que está protagonizando ahora mismo este ministro con la mismísima troika europea, por lo que lo que parece una incoherencia entre “lo que dice y lo que hace” Varoufakis dio para un sábado muy político.
El domingo, día 15 de marzo, lo más comentado tiene que ver con una desgarradora historia, que parece sacada de un thriller estadounidense. Javier Espinosa, fue TT, gracias a la publicación de los pormenores de su secuestro y de cómo fue torturado física y psicológicamente, durante meses de cautiverio, por parte de milicianos adeptos al Estado Islámico en Siria. Dura historia protagonizada por este periodista que hizo que el domingo gran parte del universo twitter se centrara en comentar todo lo que había tenido que padecer durante varios meses Javier Espinosa.
El lunes, día 16, la política volvió a ser protagonista en Twitter, o casi mejor dicho “lo político”. Podemos con Hitler, se erigía en lo más comentado, hablado y “enervado” del lunes. Pero qué es lo que hay tras este Trending. El Programa El Objetivo de la Sexta, emitía un monográfico sobre Alemania, en el que Ana Pastor nos mostraba qué es lo que los germanos piensan de los hispanos, cómo nos ven, cómo nos sienten, etc. En este programa se mostró una entrevista en la que un asesor de Merkel comparó a Podemos con Hitler, ante una Ana Pastor que no daba crédito a lo que estaba oyendo. Esta comparación dio mucho juego en la red.
El martes 17, el padre del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, aquel que no quería recordar el nombre del lugar, Cervantes, se convertía en el TT. Pero no porque de pronto nos hayamos vuelto muy lectores, sino por la excavación que se está llevando a cabo en Madrid, y si realmente o no los huesos encontrados pertenecen al insigne manco de la batalla de Levante han estado durante toda la semana dando mucho que hablar a tuiteros y tuiteras, aunque el día en el que llegó a su punto álgido fue el martes.
Ya el miércoles, encontramos el que probablemente ha sido el TT, más simpático, y es #Pelisconchocho. De dónde viene, y qué significa podéis estar pensando. Además,resulta que este ha sido además el Trending Topic, más Trending de toda la semana, ya que estuvo 18 horas siéndolo. Pero cómo surgió. Los creadores de este top, fueron los componentes del programa de radio de Onda Cero, La Parroquia, que quiso hacer un homenaje a los altramuces, que son llamados “chcochos” en muchos lugares de la geografía española, y hay que reconocer, que “literalmente” la liaron en Twitter. Este hasta dio pie a comentarios de todo tipo y no necesariamente relacionados con los altramuces.
Y terminamos nuestro repaso semanal con el jueves. El 19 de marzo es el día de San José, el día grande por excelencia para valencianos y valencianas, pero en twitter fue #ElDíaDel Padre. En nuestra tradición, apoyada por unos grandes almacenes que están en la cabeza de todos, esta señalada fecha con la que casi decimos adiós al inviernos es el día en el que recordamos a los papás y Twitter fue fiel reflejo de esta tradición.
“La vida es un constante proceso, una continua transformación en el tiempo, un nacer, morir y renacer” (Hermann Keyserling)
Si estamos en cualquier sitio del mundo y te hablan de cerveza en botella verde, podrás pensar en Carlsberg, que para eso se gastó una cantidad indecente esta maca danesa, durante años en decirnos a través de sus personajes “Carls” y “Berg”, que era “posiblemente la mejor cerveza del mundo”, o tal vez podrás pensar en una Heineken. Pero dentro de este universo verde cervecero, hay una muy especial que llegó casi de puntillas, que además es española, granadina a más señas. Si estás en Granada y en otras muchas ciudades de España, cuando pides “una verde”, estás pidiendo una Alhambra 1925, o si apuramos “una milno”.
Esta cerveza que ha conseguido hacerse un hueco en el complicadísimo mundo de las cervezas de valor añadido, además de ser hoy en día la punta de lanza y la bandera de la marca granadina de cervezas, en su momento, cuando nació fue su salvación. Alhambra estaba al principio de la década de los 90 en la UVI, en una situación terminal y esta cerveza de alta graduación y de sabor potente, que no sirve para tapear, porque “se sube mucho a la cabeza”, supuso el que resurgiera de sus cenizas, cual Ave Fénix. La “milno”, le dio el empuje, la presencia en el mercado, la notoriedad de marca, y por supuesto las ventas que hicieron que la fábrica pudiera seguir adelante, y que la marca en vez de desaparecer tuviera una notoriedad cada vez mayor en el mercado.
Pensar en esta cerveza de color tostado y de sabor fuerte, que viene en esa elegante botella de cuello largo y esbelto, además de acelerarnos el proceso de salivación, al estilo del “perro de Pavlov”, nos puede hacer reflexionar acerca de lo que supone resurgir de las cenizas, acerca de lo que supone reinventarse, acerca de lo que supone renacer.
Hay muchas situaciones en esta vida que te pueden llevar a ese estado de vegetal, tanto en el terreno personal, como en el profesional. Te conviertes en un encefalograma plano y sencillamente te dejas llevar… no tomas tus decisiones… no haces nada… te conviertes en un mero espectador de tu propia existencia. Tan triste, pero tan duro como suena. Dejas de creer, se te olvida lo que te llevó a los sitios, lo que hizo que tuvieras metas, y simplemente pierdes la pasión. La pasión por la vida, por las cosas, por las personas, por todo. En ese momento, dejas de tener alma, y pasas a ser un espantapájaros que sólo quiere que el tiempo le pase, y que se comporta exactamente igual que hacen estos inventos en los campos. Nada. Estar quietos. Estar parados. Dejar que todo pase por encima, por delante, o por los lados.
Pero esta situación se pude revertir. No tienes porqué quedarte así esperando a que la vida te pase. No. Puedes recuperar la pasión, puedes recuperar las ganas, en definitiva puedes recuperar la vida. Sólo necesitas querer empezar a andar. Así dicho es cierto que puede parecer una arrogancia y que alguien podría decir, sí, claro, tan fácil que es decirlo, pero ¿quién lo hace? Pues a quien piense así le decimos que todos los días millones de personas anónimas en el mundo toman la decisión de hasta aquí hemos llegado, y optan por vivir. Encuentran ese motivo que les lleve a empezar a cambiar. A empezar a hacer cosas. A empezar a moverse. Esa motivación, esa pasión que hace que vuelvas a creer y a querer. Es un proceso, y no es ni fácil, ni cómodo, ni rápido. Pero se puede hacer. El secreto está en comenzar a hacer cosas y a no parar en ningún momento, aunque al principio sean pocas. Es lo mismo que el running que está ahora tan de moda. Lo primero es calzarte las zapatillas y salir a la calle con la intención de moverte. Así el primer paso estará dado. Después empezarás a caminar, y lo irás intercalando con carreritas, y verás como te asfixias, y como no puedes con tu alma, pero el secreto está en no parar en seguir. Al día siguiente volverás y ya la agonía será menor. Así poco a poco, hasta que casi sin que te des cuenta, seas capaz de correr una maratón, más de 40 kilómetros, recordémoslo. Y para ello no necesitas ser deportista profesional. Sólo querer hacer, sólo querer cambiar, sólo querer vivir.
Busca tu “milno” particular, busca tu pasión, busca eso que haga que empieces a cambiar, que empieces a moverte, en definitiva, busca aquello que te haga vivir. Y ahora, a vuestra salud, nos vamos a brindar con una Alhambra Reserva 1925, porque realmente, esta sí que puede ser la mejor cerveza del mundo. Y esto, también es vida.
La democracia es la participación popular, con responsabilidad (Rubén Blades)
Es cierto lo que dicen, hay un gran nivel de desafección hacia la política. Es absolutamente verdad, que la ciudadanía está muy cansada de los y de las políticas, pero también es cierto que en los últimos tiempos ha renacido una esperanza, una emoción, un interés que en los veinte años que llevamos haciendo análisis políticos casi habíamos dejado de ver, sobre todo, en lo que llevamos de siglo XXI. Como decíamos la pasada semana, la irrupción de las nuevas marcas, que representan a nuevos formatos; la entrada en escena de savia joven, diferente, fresca, ha hecho, que de alguna manera renazca ese interés por lo político y por la política. De hecho éste es nuevo, casi podríamos decir, que para una generación al completo de veinteañeros, que se encontraba aislada emocionalmente de partidos y políticos, porque sentía que tenía muy poco o nada que ver con su discurso, con su puesta en escena, con su realidad.
Por otro lado, este momento también supone un punto de emoción extra, para todas aquellas personas que son menores de cincuenta años, ya que éstas no votaron por la constitución, ni por el referéndum de autonomía, ni formaron parte de aquel primer cambio ilusionante del 82. Ahora todas estas personas, también sienten que son importantes, que su voto va a ser trascendental y que están formando parte de una historia viva, que tendrá que ser estudiada, como fenómeno politológico, igual que hoy hacemos con la transición, por ejemplo.
Incluso, podemos decir, con pleno conocimiento de causa que el nivel de interés por todo lo que suene a político ha crecido, ya que en los procesos de encuestación propios que hemos realizado ante las próximas elecciones que se avecinan, tanto para las andaluzas, como para las municipales, el índice de no respuesta es menor que el de otros años, y el nivel de rechazo ante la posibilidad de responder, también. Para que lo tengamos claro, cada vez son menos, los que NO SABEN o NO CONTESTAN.
La expectación está alta. Todo el mundo habla, pero realmente nadie sabe. Todos queremos ya ver qué es lo que realmente vamos a decidir como pueblo tanto a nivel municipal, como de las diferentes autonomías, como a nivel estatal. Estamos ávidos de información y el próximo domingo, vamos a poder empezar a contrastar con la realidad, todas las apuestas que se hacen desde las encuestas.
La primera gran prueba de todo esto que estamos comentando va a ser Andalucía. Andalucía que además recordemos que es la Comunidad Autónoma con mayor número de población, con peores cifras económicas, y en la que desde 1981 lleva gobernando el mismo partido político, unas veces en mayoría y otras en coalición, pero siempre bajo las mismas siglas. Como campo experimental de batalla no va a estar nada mal, y es que será la primera ocasión que tengan todos, los de antes y los de ahora, de enfrentarse para conseguir aquello que se denomina “poder real”. El proceso de las europeas se considera lejano para el elector, así que esta será la primera gran prueba a la que tendrán que enfrentarse, las nuevas marcas y las marcas tradicionales.
¿Qué va a pasar? Bueno, no es cuestión de sacar la bola de cristal, y por supuesto dedicándonos a lo que nos dedicamos, pues hemos de recurrir a las encuestas y a cuáles son las previsiones que hacen. Al respecto nos ha parecido más que interesante para ilustrar este post, la propuesta que hace Political Markets, que se centra en hacer un análisis de los resultados que prevén las encuestas, valorando los últimos sondeos que se han ido realizando. Con estos datos, tal y como se puede ver en la imagen que acompaña a este artículo, las últimas previsiones llevan a no poner en duda la victoria del PSOE, que ha ido recuperando puntos en la intención de voto. La segunda fuerza política en Andalucía parece que volverá una legislatura después a ser el Partido Popular (partido que recordemos ganó las últimas elecciones, aunque no con una mayoría suficiente como para poder gobernar), formación política que además parece ser la que ha experimentado un desplome mayor, si la comparamos tanto con los últimos sondeos, como con los últimos comicios autonómicos.
El fenómeno PODEMOS, parece que en Andalucía irrumpe con fuerza, pero no tanta como en otras comunidades autónomas, como por ejemplo Madrid. Y por lo que nos muestran las estimaciones de Political Markets, el otro gran triunfador de estas elecciones parece que va a ser Ciudadanos, que se perfila como el partido que mayor incremento en intención de voto ha tenido, al analizar los últimos sondeos electorales.
Fuera como fuese, el domingo podremos vivir de primera mano este apasionante momento. Y podremos ver hasta qué punto los pronósticos estadísticos van encaminados o no. Sólo nos cabe decirles a los andaluces y andaluzas que tienen una responsabilidad ante sí, y que el día 22, a partir de las ocho de la tarde, estaremos muy atentos, pese al Real Madrid – FC Barcelona, para ver y analizar cuál es la decisión que ha tomado Andalucía, y quien quiere que sea quien decida sus destino durante los cuatro próximos años.
La oportunidad baila con aquellos que ya están en la pista de baile. (H. Jackson Brown Jr.)
Una de las preguntas que necesariamente nos hacemos a la hora de plantearnos la apertura de un nuevo establecimiento, es ¿dónde abrirlo? Para ello hay varias acciones que se pueden desarrollar y asegurarnos así, en la medida de lo posible, al menos, que vamos a estar cerca de nuestro público objetivo.
A la hora de elegir cuál es la localización concreta de un establecimientos, por tanto es fundamental tener en cuenta todas aquellas variables, que de alguna manera nos aseguren, que en nuestra área de influencia van a estar nuestros clientes potenciales. Después una vez que esto lo tengamos hecho, veremos cómo hacemos para atraerlos, pero lo primero es saber que van a estar. Lo ideal además, es tener en cuenta a la competencia, para encontrar un hueco claro, en el que confluya, suficiente público objetivo y escasa o ninguna competencia.
Para conseguir encontrar esta ubicación “perfecta”, existe un tipo de investigación denominada análisis de huecos, en el que se acota la zona más interesante para abrir un determinado establecimiento, independientemente de cuál vaya a ser el tipo concreto de negocio. Para ello se determinan las características que definen al tipo de clientela que estamos buscando. Se tienen en cuenta no sólo variables de tipo socio-económico-demográfico, como pueden ser el sexo, la edad, la renta media disponible, la profesión, etc., sino que además es fundamental tener en cuenta aquellas variables que se relacionan directamente con el estilo de vida, ya que éstas tienen mucho más peso en el comportamiento como consumidores. Por ejemplo, práctica deportiva, comprador on line, gasto medio realizado en determinados productos, seguimiento de la moda, utilización de las nuevas tecnologías, comportamiento ante la cultura y/o el ocio, etc. Son muchas las cuestiones que debemos de tener en cuenta, todas aquellas que nos permitan perfilar lo máximo posible a nuestros potenciales consumidores.
En definitiva con el análisis de huecos, para que lo tengamos claro, lo que hacemos es una vez que hemos establecido el perfil del tipo de clientela que nos interesa, buscar en un área geográfica determinada, dónde está la mayor concentración de éstos. Y como el movimiento se demuestra andando, la mejor manera de ilustrar lo que estamos hablando es con un ejemplo.
En este caso viajamos hasta Nerja, y nos planteamos abrir un gimnasio de barrio. No un centro deportivo de grandes dimensiones, sino un gimnasio pequeño. Dado el tipo de establecimiento que se pretende establecer, nos centramos en hombres y mujeres, con edades comprendidas entre los 20 y los 45 años, además que muestren un alto grado de afinidad hacia la práctica deportiva en clubes. También, por las características del negocio que estamos pensando montar, queremos que sea una zona en la que haya una alta densidad de población, y además, como no nos planteamos el tema de contar con aparcamiento, para reducir la inversión, queremos establecer un perímetro de influencia de diez minutos caminando. Con estos requisitos lo que estamos haciendo es buscar el punto en el que nos aseguremos que vamos a tener un número suficiente de potencial clientela, pero en el que además no existen competidores.
Existen diversos métodos para conseguir determinar esta zona. Aquí tenemos la representación gráfica de lo que vamos buscando.
Con algunos sistemas, incluso podemos saber cuáles son los portales exactos, dentro de la zona que hemos establecido, en los que viven potenciales clientes para nuestro gimnasio. En este cas, el tener esta información nos puede permitir llegar directamente a nuestros clientes, por ejemplo llevándoles una oferta concreta, con lo que podríamos abaratar los costes de promoción y publicidad.
Con la utilización de este sencillo tipo de análisis, que además supone una inversión muy pequeña nos garantizamos que vamos a tener clientes potenciales y además que incluso podemos hacer llegar una oferta personalizada directamente hasta su propio buzón. Es muy fácil, y a la vez muy necesario. Así que os recomendamos que contéis con este análisis cuando vayáis a abrir vuestro nuevo establecimiento.
El azucarillo hoy nos hace reflexionar acerca de uno de los mayores miedos que solemos tener, y que se convierte en uno de los principales obstáculos, ante nuestro propio crecimiento, incluso nos impide conseguir nuestra propia felicidad. Hoy vamos a hablar del cambio, de los cambios que llegan a nuestra vida, y de cómo los afrontamos.
Cuando soplan vientos de cambio, hay quien construye muros, pero también hay quien lo que hace es construir molinos. La llegada de un cambio a nuestra vida, da igual el terreno en el que se produzca, personal, familiar, laboral, afectivo, etc., nos suele producir vértigo y en muchos casos auténtica ansiedad, incluso cuando esos cambios pueden suponer una mejora.
El miedo a que las cosas sean diferentes, el miedo a lo desconocido, es probablemente uno de los mayores frenos que ha tenido la humanidad en su evolución, y aún sigue siéndolo. Incluso cuando las cosas van mal, incluso cuando no somos felices en nuestra relación, en nuestro trabajo, en nuestra vida, los cambios nos asustan. Los españoles somos muy de “más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”, como reza nuestro sabio refranero. Esto podría resumir muy bien nuestro carácter y nuestra propia forma de afrontar incluso, nuestra mismísima existencia. Prefiero vivir de forma poco feliz, prefiero vivir de forma desgraciada, prefiero vivir, sin vivir, pero eso sí, de una forma conocida. Nos acomodamos en las situaciones existenciales en las que estamos, nos quejamos, queremos que las cosas sean diferentes, pero nos da miedo hacer lo necesario para conseguirlo. Unas veces es porque nos conformamos y nos engañaos, igual que la zorra cuando dejó de saltar para conseguir las uvas pensando que seguro que no estarían buenas. Otras veces es porque nos escondemos, nos da miedo mostrar lo que somos, nos da miedo el rechazo, nos da miedo la diferencia, nos da miedo ser mejores, nos da miedo tener brillar con nuestra propia luz. Otras veces es porque no encontramos la motivación suficiente que nos lleva a asumir el sacrificio para llegar a esa meta, que no mencionamos, para así no sentirnos frustrados por no alcanzarla. Al final, la verdad es que consumimos nuestra vida, mirando nuestro ombligo, pensando que ¡ojalá fuera diferente!, pero sin hacer nada de verdad por conseguirlo. Nos da miedo ser nosotros quiénes lo hagamos diferente, porque eso supone tomar decisiones, y una decisión siempre implica la posibilidad de equivocarse, de errar. Pero la pregunta es ¿y qué si me equivoco? ¿y qué si lo hago mal? No pasa nada, siempre a que aprenda que así no se hace.
Cuando se avecinan cambios, en muchos casos intentamos evitarlos. Inventamos nuestros propios sistemas de bloqueo, para que hagan que sigamos en nuestro pequeño círculo de comodidad, que aunque muchas veces sea incómodo, triste, feo, es conocido, y parece que eso es lo que realmente nos interesa. La cobardía, parece estar en nuestro ADN. Nos da miedo lo desconocido, lo diferente, y eso es lo que nos hace precisamente que no crezcamos, que no lleguemos a ser todo lo que podríamos, que la potencia no llegue a ser acto. Esto nos hace tener una existencia anodina. Esto es lo que nos hace sentirnos seres desgraciados. Muchas veces pedimos un cambio, porque no nos gusta nuestra vida, pero sin embargo, no hacemos nada para que las cosas sean diferentes. Ante los cambios vemos obstáculos en vez de ver oportunidades, en vez de ver que son el tren que nos puede llevar hasta una vida mejor, más plena, más nuestra.
No somos felices en nuestra relación, pero nos da miedo de dejar a nuestra pareja, porque “más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”. No nos gusta nuestro trabajo, no nos hace felices, pero no hacemos nada por conseguir otro que nos llene porque “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”. Queremos que mejore nuestra salud, pero no cambiamos nuestros hábitos, queremos que mejore nuestra imagen, pero ni siquiera nos atrevemos a teñirnos el pelo.
Los cambios son los que mueven el mundo, los cambios en sí mismos siempre son positivos, porque suponen una evolución, aunque las consecuencias que traigan puedan suponer una situación que nos guste menos que la anterior. Los cambios son oportunidades y como tales hay que afrontarlos.
No debemos de tener miedo a cambiar, debemos saber encontrar esa motivación que me sirva para dar el salto, para hacer el camino. Tenemos que aprender a llevar la tabla de surf que nos permita coger las olas, disfrutarlas, aprovecharlas, y no ahogarnos enfrentándonos a ellas. Los cambios a veces son sencillamente imparables, porque son una evolución, y querer evitarlos, pararlos, obstaculizarlos, no nos servirá de nada, y al final, nuestra vida podrá parecerse a una zona que acaba de ser arrasada por un tsunami, porque un cambio si no sabemos adpatarnos, vivirlo, hacerlo, puede tener los mismos efectos en nuestra vida, en nuestra propia persona, igual que un tsunami.
Por ello nuestra actitud debe ser diferente. Debemos estar abiertos. Debemos aprender a ganar de las trasformaciones, a sacar lo positivo, a disfrutarlas. No dejemos que nuestros miedos, que nuestros hábitos, que la sensación de falsa seguridad, dominen nuestra vida, y nos hagan seres infelices, seres que quisieran otra cosa, pero que no se atrevieron a vivirla.
Aprendamos a construir molinos, aprendamos a coger las olas, aprendamos a utilizar el viento, pero dejemos de tener miedo, de enjaularnos, para evitar el cambio, incluso aunque esa jaula en la que estemos, sea de oro. Cambiemos, porque la recompensa es ser lo que queremos, vivir como realmente somos. Al final del camino está nuestra propia felicidad, así que merece la pena.