por grupo3estudios | Mar 25, 2015 | El Grial de tu Empresa, Política y Políticos

“En política, lo importante no es tener razón, sino que se la den a uno” – Konrad Adenauer
Han pasado las elecciones andaluzas, el primer gran round al que se enfrentaban las diferentes fuerzas políticas en este año electoral, por antonomasia. Las encuestas pasaban a un segundo plano, y era la ciudadanía quién realmente se manifestaba, y no bajo el anonimato de dar una opinión por teléfono, o en la calle, a personas desconocidas. Era el momento de ser consecuente, de ir a los colegios electorales, de coger una papeleta, pensando en la persona (marca personal) que se prefería para dirigir los designios de la autonomía con mayor nivel de paro, y con unos índices económicos de los más bajos. O si no en la persona, en el partido (marca política) que entendíamos que mejor podría defender los derechos de andaluces y andaluzas y sobre todo, hacer a esta Comunidad Autónoma dar el definitivo salto al siglo XXI. Mucha era la expectación, muchas las elucubraciones que se habían hecho, pero ahora ya sí que tenemos resultados. Y la pregunta que cabe hacerse después del 22M andaluz, es sin lugar a dudas, ¿qué nos ha enseñado Andalucía?
Varias eran las cuestiones que tenía que desvelar este proceso electoral. La primera de ellas, era conocer el destino del bipartidismo en España, ¿ha muerto o sigue vivo? Viendo los resultados, y viendo cómo han entrado nuevas fuerzas políticas en el Parlamento Andaluz podríamos pensar que se ha vencido al “rancio bipartidismo español PP-PSOE”, pero pensar esto hoy por hoy, sería engañarnos. Y ¿por qué? Sencillamente porque los número hablan por sí solos. ¡Cómo podemos decir que el bipartidismo se ha roto, cuando estas dos fuerzas políticas han sido votadas por algo más del 62 por ciento del total de andaluces y andaluzas? El bipartidismo en la comunidad autónoma blanquiverde no se ha roto, sencillamente va a tener un parlamento más acorde a la imagen de los parlamentos, sobre todo de las comunidades históricas (entre las que se cuenta) y de las de mayor tamaño, en el que hay varias fuerzas políticas con representación, aunque en el caso de Andalucía, ninguna sea autonómica. Es cierto que el bipartidismo ha retrocedido, pero retroceder es una cuestión muy diferente a desaparecer. Nuevos procesos electorales tendrán que ir mostrándonos si realmente es tendencia el retroceso, o se convierte en el fruto de un momento histórico (político, económico y social) determinado.
La segunda cuestión importante a analizar es sin lugar a dudas ¿quién ha ganado las elecciones? Evidentemente, si nos vamos a los datos, las ha ganado el PSOE, pero la pregunta tiene un calado mayor. Realmente qué lectura se puede hacer de estos resultados. En primer lugar vayamos a los vencedores. Susana Díaz es la clara vencedora de las elecciones, y hablo de ella con nombre y apellidos, porque aunque respaldada por la marca política (PSOE), que tiene el peso que tiene en Andalucía, ha conseguido imponer su marca personal, y pasar de advenediza a presidenta electa. El trabajo que ha desarrollado esta mujer, para ganar las elecciones en un momento de marejada como el que se está viviendo, nos muestra mucho de los que la “politología” y el mundo de los asesores políticos puede hacer. Sin entrar en ningún tipo de valoraciones, esta mujer, que además es mujer, lo que nos debe hacer pensar que la cuestión de género, al fin se ha superado en Andalucía, ha conseguido hacer que andaluces y andaluzas, se olviden de los ERE´s, de Mercasevilla, de los escándalos de la formación, y que vuelvan a confiar en ella, y en su fuerza política, que además, no olvidemos, lleva dirigiendo el destino de Andalucía desde 1981. Jamás ha habido un cambio de gobierno. Tan sólo en algunas legislaturas (dos concretamente) ha necesitado coaliciones para gobernar, primero fue el Partido Andalucista, que desapareció prácticamente después de esta aventura conjunta, y en esta última legislatura IU, que parece haber pagado caro también este matrimonio de conveniencia.
Pero además del PSOE y Susana Díaz, ha habido otro claro vencedor en Andalucía, y este aunque pareciera que fuera PODEMOS, no, no lo es. En este caso el otro ganador es Ciudadanos, y curiosamente Albert Ribera, aunque no fuera candidato en Andalucía, ha visto cómo su figura salía reforzada. El partido que lidera este joven catalán, ha obtenido finalmente 9 parlamentarios, superando las expectativas de prácticamente todas las encuestas y convirtiéndose en una opción seria a tener en cuenta en los próximos procesos electorales. El naranja parece que ha conseguido finalmente hacerse un importante hueco en el panorama político español, saliendo de su bastión catalán.
Y si nos vamos ahora al otro extremo, los perdedores claramente han sido PP e IU. El descalabro electoral de los populares ha sido monumental, pareciendo que las nuevas fuerzas políticas emergentes casi que se hayan nutrido para conseguir su respaldo de aquellos que en otro momento votaron a este partido que representa al centro derecha español. Los populares han gestionado mal tanto la marca política (el desgaste de las políticas nacionales de austeridad y ajuste desarrolladas por el gobierno de Rajoy, que han incidido especialmente en Andalucía) así como la marca personal, Juanma Moreno, (un candidato muy desconocido, sin presencia mediática importante, y sobre todo con un nivel de notoriedad bajísimo) no han podido con la marca Susana Díaz, omnipresente en el último año sobre todo. El PP que fue el ganador de las pasadas elecciones, en 2012, ha perdido casi el 14 por ciento del electorado, lo que le ha supuesto perder 17 parlamentarios. Toque de atención muy serio, por mucho que desde Génova se quiera hacer ver que no es para nada, extrapolable el proceso electoral andaluz a los próximos que tenemos por delante. Izquierda Unida, ha sido el otro gran perdedor. Ha tenido como enemigos por un lado a PODEMOS, y es que no olvidemos que esta fuerza política se ha nutrido de muchos integrantes de esta formación; y por otro lado, su alianza de gobierno con el PSOE, del que fue “expulsado” para convocar así este proceso electoral. El tira y afloja final con el PSOE ha tenido consecuencias muy negativas para esta formación política, a la que parece que sus electores no le han perdonado el que no hayan “hecho nada más ante los escándalos de corrupción”. UPyD también es otro perdedor. Esta formación política no ha pedido parlamentarios, porque no los tenía. Ha perdido el 40 por ciento de sus votos, y sobre todo, se ha diluido en un momento que les era propicio, ya que ha sido la primera vez que “otras opciones” han entrado en el parlamento andaluz. No han sabido conectar con la ciudadanía en el momento en el que probablemente el caldo de cultivo estaba ahí. También el rosa magenta, tendrá que analizar muy mucho lo que ha pasado en Andalucía y tomar nota ante próximos procesos electorales.
Finalmente está PODEMOS. Está claro que los resultados de esta formación política son un éxito, ya que se consolida como tercera fuerza en Andalucía, y consigue en su primera comparecencia autonómica convencer a casi el 15 por ciento del electorado. Pero no es menos cierto que todos los augurios en forma de sondeos, eran mucho más benévolos con los “morados”.
Fuere como fuere, cada marca debe de sacar sus propias conclusiones y sobre todo, si se quiere mejorar, hacerlo desde un punto de la autocrítica y no desde la autocomplacencia o queriendo encontrar la “culpabilidad” fuera.
por grupo3estudios | Mar 18, 2015 | El Grial de tu Empresa, Política y Políticos
La democracia es la participación popular, con responsabilidad (Rubén Blades)
Es cierto lo que dicen, hay un gran nivel de desafección hacia la política. Es absolutamente verdad, que la ciudadanía está muy cansada de los y de las políticas, pero también es cierto que en los últimos tiempos ha renacido una esperanza, una emoción, un interés que en los veinte años que llevamos haciendo análisis políticos casi habíamos dejado de ver, sobre todo, en lo que llevamos de siglo XXI. Como decíamos la pasada semana, la irrupción de las nuevas marcas, que representan a nuevos formatos; la entrada en escena de savia joven, diferente, fresca, ha hecho, que de alguna manera renazca ese interés por lo político y por la política. De hecho éste es nuevo, casi podríamos decir, que para una generación al completo de veinteañeros, que se encontraba aislada emocionalmente de partidos y políticos, porque sentía que tenía muy poco o nada que ver con su discurso, con su puesta en escena, con su realidad.
Por otro lado, este momento también supone un punto de emoción extra, para todas aquellas personas que son menores de cincuenta años, ya que éstas no votaron por la constitución, ni por el referéndum de autonomía, ni formaron parte de aquel primer cambio ilusionante del 82. Ahora todas estas personas, también sienten que son importantes, que su voto va a ser trascendental y que están formando parte de una historia viva, que tendrá que ser estudiada, como fenómeno politológico, igual que hoy hacemos con la transición, por ejemplo.
Incluso, podemos decir, con pleno conocimiento de causa que el nivel de interés por todo lo que suene a político ha crecido, ya que en los procesos de encuestación propios que hemos realizado ante las próximas elecciones que se avecinan, tanto para las andaluzas, como para las municipales, el índice de no respuesta es menor que el de otros años, y el nivel de rechazo ante la posibilidad de responder, también. Para que lo tengamos claro, cada vez son menos, los que NO SABEN o NO CONTESTAN.
La expectación está alta. Todo el mundo habla, pero realmente nadie sabe. Todos queremos ya ver qué es lo que realmente vamos a decidir como pueblo tanto a nivel municipal, como de las diferentes autonomías, como a nivel estatal. Estamos ávidos de información y el próximo domingo, vamos a poder empezar a contrastar con la realidad, todas las apuestas que se hacen desde las encuestas.
La primera gran prueba de todo esto que estamos comentando va a ser Andalucía. Andalucía que además recordemos que es la Comunidad Autónoma con mayor número de población, con peores cifras económicas, y en la que desde 1981 lleva gobernando el mismo partido político, unas veces en mayoría y otras en coalición, pero siempre bajo las mismas siglas. Como campo experimental de batalla no va a estar nada mal, y es que será la primera ocasión que tengan todos, los de antes y los de ahora, de enfrentarse para conseguir aquello que se denomina “poder real”. El proceso de las europeas se considera lejano para el elector, así que esta será la primera gran prueba a la que tendrán que enfrentarse, las nuevas marcas y las marcas tradicionales.
¿Qué va a pasar? Bueno, no es cuestión de sacar la bola de cristal, y por supuesto dedicándonos a lo que nos dedicamos, pues hemos de recurrir a las encuestas y a cuáles son las previsiones que hacen. Al respecto nos ha parecido más que interesante para ilustrar este post, la propuesta que hace Political Markets, que se centra en hacer un análisis de los resultados que prevén las encuestas, valorando los últimos sondeos que se han ido realizando. Con estos datos, tal y como se puede ver en la imagen que acompaña a este artículo, las últimas previsiones llevan a no poner en duda la victoria del PSOE, que ha ido recuperando puntos en la intención de voto. La segunda fuerza política en Andalucía parece que volverá una legislatura después a ser el Partido Popular (partido que recordemos ganó las últimas elecciones, aunque no con una mayoría suficiente como para poder gobernar), formación política que además parece ser la que ha experimentado un desplome mayor, si la comparamos tanto con los últimos sondeos, como con los últimos comicios autonómicos.
El fenómeno PODEMOS, parece que en Andalucía irrumpe con fuerza, pero no tanta como en otras comunidades autónomas, como por ejemplo Madrid. Y por lo que nos muestran las estimaciones de Political Markets, el otro gran triunfador de estas elecciones parece que va a ser Ciudadanos, que se perfila como el partido que mayor incremento en intención de voto ha tenido, al analizar los últimos sondeos electorales.
Fuera como fuese, el domingo podremos vivir de primera mano este apasionante momento. Y podremos ver hasta qué punto los pronósticos estadísticos van encaminados o no. Sólo nos cabe decirles a los andaluces y andaluzas que tienen una responsabilidad ante sí, y que el día 22, a partir de las ocho de la tarde, estaremos muy atentos, pese al Real Madrid – FC Barcelona, para ver y analizar cuál es la decisión que ha tomado Andalucía, y quien quiere que sea quien decida sus destino durante los cuatro próximos años.
por grupo3estudios | Mar 11, 2015 | El Grial de tu Empresa, Empresa, Hablamos de Marketing, Innovación, Marcas, Marketeando, Trayectorias

(Se tú mismo. Los demás puestos ya están ocupados – Óscar Wilde)
Marca Personal versus marca de Partido
Si antes teníamos algún tipo de duda, ya es oficial, estamos de campaña electoral y lo estaremos desde ahora hasta el final de año. Estamos ante diversos procesos electorales, con resultados, pese a lo que nos dicen las encuestas, aún inciertos. Se abre una nueva y apasionante etapa en el panorama político-electoral de nuestro país y por primera vez prácticamente desde que naciera nuestra incipiente democracia, el cambio pude ser real, los parámetros diferentes, lo que hace que los resultados sean, en gran medida, una incógnita. Una aclaración, cuando mencionamos el cambio, para nada hablamos de cambio en el partido que pueda ganar las elecciones. No, ahora hablamos de un cambio más profundo. Hablamos de un cambio de sistema. Hablamos de un cambio de actuación. Hablamos de una nueva forma de hacer y de ser tanto para políticos, como para ciudadanos. En resumen, hablamos de un momento apasionante, que vamos, mejor dicho que estamos viviendo, y que eso hace que tal vez pueda estar pasando un poco desapercibido para nosotros, ya que formamos parte de este nuevo universo político-económico-social que está dibujándose en España y que tiene muchas interesantes aristas sobre las que trabajar, o en las que centrarse.
Hoy vamos a ir de la mano del marketing político y vamos a reflexionar sobre algo realmente emocionante, y es acerca de lo que puede tener más peso en estas elecciones: la marca personal o la marca de partido.
Cuando hablamos de marca de partido, evidentemente nos estamos refiriendo a las siglas, a las todopoderosas siglas, que tradicionalmente en los feudos de los diferentes partidos, han hecho que la cabeza de lista, o incluso la candidatura en general no fueran importantes. El ir bajo un determinado paraguas –PSOE, PP, IU, CIU, PNV…- era más que suficiente para garantizar el éxito. El nivel de adhesión y fidelidad a la marca de los clientes (votantes) era tan elevado, con una adhesión emocional tan alta, que hacía que el individuo no tuviera peso en la elección. El individuo se diluía bajo esas grandes siglas (marca) que son las que de verdad contaban.
Pero la pregunta que desde aquí lanzamos es ¿eso ha cambiado? La irrupción de nuevas marcas, como por ejemplo PODEMOS, o el crecimiento (según las encuestas) de otras como CIUDADANOS, sin una vinculación ideológica tradicional, ¿cambia el panorama? ¿cambia el tipo de consumo? ¿cambia al consumidor votante?
Las marcas históricas se han sustentado sobre componentes tradicionales, como son el rango ideológico, el aspecto emocional asociado al pasado vivido, y a hacer ver que el planteamiento de derecha-izquierda era el que prevalecía, con la asociación histórica de valores que se hacían a uno y otro posicionamiento. Pero las nuevas marcas han traído nuevos componentes, que han sabido asociar a los nuevos tipos de consumo y a los nuevos tipos de consumidores-votantes. El contar con Internet, elemento que democratiza cualquier cuestión al equiparar a todos, el desvincularse del eje ideológico tradicional, y el bajarse del pedestal de las siglas, han hecho que el mercado ahora cambie, que la oferta y la demanda evolucionen. Y por otro lado, ha abierto un importante debate entre a qué hay que dar peso, ¿a la marca personal, es decir, personalizar la campaña electoral en el líder, intentando aislarla de la marca política, para evitar así las connotaciones negativas que pueda tener? O, por el contrario, ¿a la marca política que nace nueva, que sale al mercado electoral, impoluta y con una imagen asociada a los valores de los tiempos que nos está tocando vivir?
El primer proceso electoral, o lo que es lo mismo el primer mercado prueba, va a ser Andalucía, las marcas ya están disputando su cuota, y vamos a ir viendo cómo se produce la evolución. Semana a semana vamos a ir desgranando todo el proceso que están experimentado.
Ahora sólo nos gustaría que se reflexionara, sobre qué es para cada uno de nosotros lo más importante, ¿la marca personal o la marca política?, o lo que es lo mismo ¿el candidato o candidata o el partido al que representa?
por grupo3estudios | Jun 2, 2014 | El Grial de tu Empresa, Política y Políticos
Cuando justo hace una semana de las elecciones al Parlamento Europeo, aún seguimos hablando de lo que han deparado, y sobre todo, de las reacciones que han provocado, que para algunos analistas incluso han tenido relación con la abdicación del Rey, en el día de hoy, 2 junio de 2014. Cuestiones sucesorias al margen, y centrándonos en las elecciones, unos parecen haber tomado más nota que otros, aunque aquí no vamos a entrar en este tipo de valoraciones, aquí lo que queremos es hacer una llamada de atención a cerca de una obviedad, y es que la forma de hacer campañas y de llegar al electorado, tiene que cambiar.
Resulta paradójico que los partidos políticos quieran seguir haciendo las cosas igual que hace más de un siglo. Grandes mítines, inversiones astronómicas en cartelería, cartas indiscriminadas a todo el electorado, etc. La pregunta que hay que plantearse es ¿hasta que punto es rentable políticamente hablando este tipo de inversión?
Desde nuestro punto de vista, la respuesta es más que clara: NO LO ES. El cambio en la sociedad, las nuevas formas de comunicación y de interacción con el electorado han cambiado, y no nos estamos refiriendo sólo a que haya políticos modernos que utilicen Twitter o Facebook, o que se hayan hecho amantes de los famosos “selfies”, no, ni mucho menos. A lo que nos estamos refiriendo es a que realmente los responsables de los partidos tienen que ser conscientes de que lo que necesitan es menos publicidad y más estrategia, y, para trabajar sobre la base de estrategias reales, no les queda otra que realmente tener información del electorado, de lo que les preocupa, de cómo se expresan, de cómo se informan, de qué les resulta creíble, etc. Recorrer barrios, y hacer paseíllos, puede estar muy bien, pero desde luego se muestra insuficiente para “coger el pulso a la calle, a la ciudadanía”.
Los partidos políticos deben de cambiar su forma de trabajar, y sobre todo, su forma de comunicarse con la sociedad, estableciendo un sistema que les permita recoger información constante sobre motivaciones e intereses de la ciudadanía. Sacar eslóganes en período electoral, al estilo de venta de un detergente, pudo tener su impacto hace unas décadas, pero está claro que hoy, no convencen, ni motivan a nadie.
Es necesario que los partidos trabajen para volver a ilusionar a una población que está más que harta de todo y de todos. Con problemas reales en su vida cotidiana para los que parece no haber cabida, tan sólo y de forma panfletaria, en una campaña y sólo con el objetivo mercantilista de conseguir un voto, olvidando todo lo dicho el día después de unas elecciones y cambiando los “digos” por “diegos”. Recuperar la confianza no es una tarea sencilla, ni algo que se pueda conseguir de la noche a la mañana, son demasiados los cadáveres que todos tienen en sus armarios, pero lo que no es menos cierto, que el no empezar a cambiar ya las cosas y los comportamientos, va a llevar a que simplemente el divorcio política – ciudadanos sea cada vez mayor, generando un caldo de cultivo que sólo será proclive a cierto tipo de populismo.
La forma de hablar, las cuestiones a tratar, y en definitiva el mensaje que deben lanzar, no se puede decidir en los despachos, tiene que salir de lo que realmente preocupa a la ciudadanía, y de eso es de lo que se deben de ocupar los políticos. Estas elecciones, han puesto de manifiesto que la gente necesita que se hable de sus problemas, de las cuestiones que realmente les interesan y les afectan en su día a día, y para eso, es necesario conocer cuáles son. Quizás desde las cúpulas dirigentes tendrían que plantearse que las inversiones deben de ir encaminadas a CONOCER realmente al electorado, y que pancartas, banderas, y demás “parafernalias”, tienen que pasar a un segundo plano. La información real y veraz, es lo que debe de primar, sólo así se podrá articular un discurso y sobre todo un programa electoral que recoja el sentir auténtico de la calle. Ahora más que nunca es el momento de la política inteligente.